04/10/2016

MI PERFIL

EL TRATO A LAS PERSONAS DEFINE TU EDUCACIÓN.

Por. Lida Paternina
Psicóloga, Maestra en Psicología
y Administración de Empresas

Hoy quisiera hablar del buen trato, algo tan sencillo y complejo a la vez, por la simple naturaleza humana.

En general, saludar, despedirse, dar las gracias, pedir por favor, entre otras conductas de deferencia serían obligadas para definir un trato justo.

Un trato justo involucra la famosa frase con la que hemos sido formados “tus derechos terminan donde empiezan los de los demás”, lo cual incluye una serie de valores como el respeto y la tolerancia que deben ser tenidos en cuenta en todos los contextos en los que nos desenvolvemos para lograr convivir en un ambiente agradable para todos.

El ser humano como tal es complejo por naturaleza y no le resulta tan sencillo comprender o “ponerse en los zapatos del otro”.  El dejarse envolver en el afán de la cotidianidad también aporta en sentido negativo en este aspecto.  Se requiere por tanto el desarrollo de competencias relacionadas con la comunicación, el auto control, el trabajo en equipo, las modalidades de contacto, integridad entre otras, para orientar un trato cada vez mejor hacia el otro.

¿Cómo hacer consciencia para convertirlo en un hábito saludable para las buenas relaciones interpersonales? Por medio del ejemplo, hay que actuar, sin embargo, es importante que cada quien empiece por sí mismo y no espere a que sea otro quien tome la iniciativa.

Muchos pueden evaluar el mal trato con conductas evidentes como los gritos o las palabras soeces, sin embargo, a veces también la indiferencia, el no dar una respuesta a tiempo o el no utilizar las normas básicas de convivencia como las descritas al inicio, podrían ser interpretadas como tal.

En las organizaciones una conducta de buen trato ayuda a mantener un buen clima y, si hace parte de la cultura organizacional, este contribuye a parte del éxito en la organización.  Por el contrario, el mal trato puede crear un ambiente tóxico donde los empleados no se sientan a gusto con su labor y busquen constantemente opciones de retiro, generando una alta rotación en la organización.

Gestionar el buen trato es un reto de cada organización y su raíz está en ser consistentes con los valores promulgados al interior de la organización, los cuales por lo general incluyen el respeto y el buen trato como tal.